Bonos y membresías en un estudio de pilates: guía práctica
Qué tipos de bono funcionan mejor, cómo poner caducidad sin enfadar a nadie y cómo dejar de llevar las clases en una hoja de cálculo.
En un estudio de pilates o yoga, los bonos y las membresías son la base de la facturación: dan ingresos previsibles y fidelizan. Pero mal organizados generan discusiones («me quedaba una clase») y mucho trabajo de recepción.
Tipos de bono que funcionan
- Bono de clases (5, 10, 20): un número de créditos con caducidad. Ideal para alumnas con horarios cambiantes.
- Membresía mensual: X clases a la semana o ilimitadas, con renovación automática.
- Oferta de bienvenida: primera clase o primer bono a precio reducido, solo para nuevas alumnas.
Caducidad sin conflictos
- Que la caducidad cuente desde el primer uso, no desde la compra.
- Permitir congelar el bono por lesión o vacaciones.
- Devolver el crédito automáticamente si la alumna cancela a tiempo.
Aforo y lista de espera
Con el aforo limitado por clase (o por reformer), la lista de espera es imprescindible: si alguien cancela, la siguiente entra sola y recibe el aviso.
Venderlos online
Cuando las alumnas pueden comprar el bono desde el móvil, con tarjeta o Bizum, se venden más y la recepción descansa. En Calendia cada reserva descuenta el crédito y la alumna ve cuántas clases le quedan en «Mis reservas».
Más información en software para estudios de pilates y yoga.